I CONFERENCIA NACIONAL SOBRE LAS FAMILIAS VII CONFERENCIA IBEROAMERICANA SOBRE LAS FAMILIAS

FAMILIA, POBREZA y SALUD

Lic. Mariela De Marco1

El problema de salud de la población del Centro de Salud seleccionado es Niños de Bajo Peso/Desnutrición Infantil, (de 0 a 6 años) entendiendo la misma como: carencias vitamínicas, proteicas y calóricas que dificulta el desarrollo del niño con respecto al crecimiento proporcional de talla y peso a la edad correspondiente, teniendo como consecuencias: problemas en el desarrollo psicomotor, detención del crecimiento, escaso desarrollo intelectual.

Este es un grupo vulnerable porque nacen y se desarrollan en situaciones desiguales que se expresan en las diferentes condiciones de vida donde desenvuelven su cotidianidad, saneamiento de la vivienda como aseo personal, carencias vitamínicas (especialmente de hierro) en la alimentación, familia numerosa, trabajo precario e ingresos inestables de sus padres, cultura familiar transmitida de generación en generación (educación informal), teniendo en cuenta como factor importante el ingreso a la educación formal.

Teniendo como consecuencia principal el desarrollo del niño en su contexto es inequitativo e injusto, entendiendo por inequidad el conjunto de las desigualdades que se consideran injustas, siendo algo injusto todo aquello que puede ser evitable.

Esta situación en la que el niño nace y se desarrolla es evitable por lo tanto injusta teniendo consecuencias en su

1 Docente Investigadora U.N.S.L.

futuro, esto va de la mano de un estado ausente de políticas

sociales viables a cada cultura y geografía.

Es importante aclarar que en el CAPS Las Mirandas no hay gran cantidad de casos de desnutrición, por esta razón se trabaja con niños de bajo peso que también se encuentran comprometidos en su crecimiento y desarrollo.

De los diferentes grupos de familias que fueron entrevistados y que comparten la misma problemática, los datos que salieron a la luz nos permiten describir las condiciones de vida que hacen a la situación de pobreza como: bajos ingresos o ingresos inestables, madre soltera o madre jefa de hogar, falta de variedad en la comida, niños solos a la hora de comer (encargado de un hermano mayor), esquema de vacunas incompletos, falta de controles de salud, niños en estado de vulnerabilidad y abandono afectivo (falta de atención, falta de estímulo, falta de paciencia a la hora de la comida) como así también de aseo, teniendo en cuenta las pautas culturales de la familia, falta de vivienda digna (o habitan en una vivienda precaria), hacinamiento y en un medio de violencia verbal y en algunos casos física.

Los determinantes de la salud tanto del niño o el grupo familiar son multicausales, donde el ser humano para gozar de la misma debe tener un “equilibrio pleno de un proceso dialéctico entre lo biológico, físico, psíquico y social, teniendo en cuenta las circunstancias políticas del país en que viven influyendo de esta forma en el proceso económico de la comunidad sin dejar de lado al grupo familiar, cultural, educativo, social e histórico que está inmerso el individuo o grupo familiar en el transcurso de su vida cotidiana”,

Estos determinantes lleva a que el ser humano ya no está en óptimas condiciones. Comienza a funcionar mal el engranaje de este proceso, relacionado con el tema de las

consecuencias de mal nutrición o mala alimentación en estas

edades donde su crecimiento es permanente y continuo y cuyas consecuencias se ven a largo o mediano plazo. Las mismas son: baja autoestima, bajo nivel escolar, desconcentración, repitencias, descalcificación, bajo desarrollo corporal.

Para abordar esta problemática desde el Centro de Salud, se debe trabajar en equipo interdisciplinario, no solo desde el plano biologista sino desde la integración de los diferentes saberes, es decir desde una concepción integral.

Desde este trabajo en conjunto se ataca el problema de los diferentes ámbitos, especialmente focalizando al niño desnutrido o de bajo peso como riesgo social; de esta forma se trabajará de un plano más integral desde lo biológico, social y lo psíquico del niño, cada uno desde su rol, mejorando pautas de conductas alimenticias para una vida sana para el grupo familiar con alimentos ricos de nutrientes y variados teniendo en cuenta sus ingresos y su contexto. Brindarle la información mínima sobre la cadena alimentaria y la importancia del uso de la misma, adquiriendo de esta forma nuevos hábitos alimenticios, fortalecer la importancia en los padres sobre los controles sanos para ver su crecimiento, talla y peso. Brindar una atención médica oportuna, sin dejar de lado las visitas domiciliarias como seguimiento y control de las pautas alimentarias que incorpora el grupo familiar, trabajando la concepción de lo aprehendido en la familia ya que en su imaginario no tienen en cuenta las consecuencias de una mala alimentación; sin perder de vista el trabajo en red con las instituciones escuela, comedor, municipio, para reforzar las conductas de la familia en riesgo.

Acerca de las concepciones de salud de la comunidad afectadas por este tema la mayoría de las mamás y, también se escucha decir a las abuelas o las personas que están al

cuidado del niño o los niños a las horas de la mañana mientras su mamá está en el trabajo, “mientras como está sano” sin tener en cuenta las calorías, los nutrientes, algunas veces lo que comen es arroz, fideos, pan, lentejas o polenta que llenan más la panza, sin poder incorporar verduras o frutas que a la hora de comprar están en valores

similares (teniendo en cuenta si el grupo familiar es
numeroso y no llena tanto la panza, es decir
cantidad/calidad).
Otras respuestas son “lo que pasa es que toma poca

leche” o “no tengo plata para la leche” (aunque la reciba desde el CAPS), “siempre fue flaquito, pero no tiene vómitos ni fiebre”, “come, come, come y no engorda”, “no le gusta nada de lo que le hago de comer, por eso está tan flaquito””, “está sano, sólo es mañoso para comer y yo no tengo tiempo para estar todo el día con él para que pruebe bocado”, “no quiere comida, solo teta”, “come todo el día golosinas”. Estas son algunas respuestas de las mamás. Ante esto hay que trabajar en conjunto todos los miembros del Centro de Salud a través de la Atención Primaria de la Salud reforzando lo anterior descrito, también trabajar con el grupo familiar, la importancia de la paciencia, atención, comer con tranquilidad en un ambiente sano, grato y cómodo con mucho afecto de parte de la persona que esté en ese momento de compartir la comida.