F A M I L I S

Lucero Zamudio Cardenas
Directora del Centro de Investigaciones sobre Dinámica Social-CIDS de la Universidad Externado de Colombia.
Profesora Asociada del Departamento de Medicina Preventiva de la Facultad de Medicina de la universidad Nacional de Colombia

Conferencia internacional
LAS FAMILIAS Y LA MUNDIALIZACIÓN
Montreal, junio de 1998

"Familia y educación: existe un saber universal?"

TABLA DE CONTENIDO

1. INTRODUCCIÓN

2. AUTOPISTAS DE INFORMACIÓN Y ESPACIOS DE EDUCACIÓN

3. SABERES E INFORMACIÓN

4. LA RECONFIGURACIÓN DE LAS DIFERENCIAS

5. LOS PROCESOS DE SOCIALIZACIÓN : ENTRE EL MUNDO Y LA
FAMILIA

6. FAMILIA Y EDUCACIÓN : LAS TENSIONES DE FIN DE SIGLO

7. LOS RETOS DEL PRESENTE

Introducciíon
La globalización es, en principio, el resultado de las necesidades de expansión de los mercados y del capital. Su eje conceptual es, por tanto, de orden eminentemente económico. Pero su expresión más visible y de más impacto cultural se da en el mundo de la comunicación y de la información gracias a los desarrollos tecnológicos de las telecomunicaciones y la informática.

La sociedad ha producido un inmenso universo de información y una inmensa y variada cantidad de configuraciones coherentes de esa información, es decir, de saberes. Pero lo que constituyó el aporte de este fin de siglo fue la creación de la tecnología y los medios para la distribución masiva de esa información y para el encuentro entre saberes, superando las distancias geográficas y culturales. Esta realidad transforma definitivamente los límites subjetivos del mundo, reubica conceptualmente los saberes hegemónicos y pone en tensión las relaciones sociales que mediaron hasta ahora la distribución de la información y el encuentro de saberes.

El volumen de información y la velocidad con que esta información es revisada, constituyen las dos características básicas de este fin de siglo, en cuya segunda mitad se ha producido más información que en los cinco últimos siglos.

En el campo, ya no de la información, sino de los saberes, los saberes hegemónicos habían dominando hasta el momento el panorama. Por primera vez es posible el encuentro de saberes configurados en contextos culturales diferentes y el debate entre los mismos. Por primera vez es posible husmear en las diferencias el sentido cultural de esa expresión humana del conocer y el saber. Y esta nueva posibilidad transforma los imaginarios acerca de "los otros" y coloca al mundo frente a la oportunidad de comprender la diferencia y enriquecerse con ella.
A esta posibilidad humana hace referencia el concepto de "mundialización". Su eje conceptual es, entonces, profundamente cultural. El proceso de globalización lo hace posible. Nace en su seno, como posibilidad de contrarrestar la tendencia a la masificación cultural y a la "economización" de toda la vida social, que genera la globalización.

El proceso de globalización se da en un marco de desequilibrio, inequidad y segregación social mundial y regional. Y este punto de partida crea fuertes tensiones sociales y culturales que el proceso de mundialización debe enfrentar.

2. Autopistas de información y espacios de educación
Ningún individuo puede almacenar toda la información existente sobre su problema o tema de interés y menos aún puede seguir la velocidad con que esta información cambia. En tal cantidad de información la selección es una tarea especializada que exige claridad en las preguntas y seguridad en los puntos de partida. En este contexto la disponibilidad de la información, así como la de los medios que la hacen accesible, se vuelve un derecho de la población, pero un derecho que no puede ser ejercido si no se está capacitado para formular las preguntas. Sin embargo, la tendencia de la educación ha sido más a transmitir información dando respuestas que a capacitar para hacer las preguntas adecuadas. Y esta tendencia es mucho más marcada en los países en desarrollo. Así, la avalancha de la información y la movilidad de la misma obliga a preguntarse por la pertinencia y por el sentido de la educación en las instituciones de hoy. En este contexto el sistema educativo se enfrenta a la necesidad de resolver, por lo menos, tres problemas: la disponibilidad de la información y de la tecnología que permite el acceso a ella; la libertad de manejo de esta tecnología para garantizar la equidad en la distribución de la información; y su propia reconversión como sistema educativo para aprovechar de manera más eficiente la nueva situación y resolver las tensiones que esta nueva situación le crea. Existe una información universal y la tecnología para ofrecerla masivamente. Pero las relaciones sociales que median esta disponibilidad de la información y de la tecnología tienden a convertirlas en factores de profundización de la segregación y la inequidad. El problema es cuánto cuesta la información, quiénes cobran para hacerla disponible y quiénes pagan para tener acceso a ella.
La equidad en la distribución de la información es entonces, un problema de facilidad de acceso. Pero mientras el sistema no esté básicamente orientado a la divulgación de la información sino a la venta de servicios, como ocurre actualmente, la disponibilidad será aún una utopía, porque la información no escapa a las leyes del mercado.

Es necesaria una instancia de regulación del mercado de la información para frenar la concentración y democratizar el desarrollo científico y tecnológico y la única instancia con legitimidad para hacerlo es el Estado. Sin embargo esta regulación, necesaria para que la globalización de la información y de los avances científicos sea una realidad, parece estar aún lejos, a menos que las organizaciones sociales se fortalezcan y fortalezcan sus niveles de participación de tal manera que sean capaces de convertirse en mecanismos de control social. Y esta participación es necesaria para compensar el debilitamiento de los Estados Nacionales, como instancias de gestión política y como unidades administrativas del capital en los mercados nacionales. Lo mismo que ocurre con las empresas nacionales, los Estados Nacionales tienden a convertirse en filiales del capital intemacional. Con un Estado débil la "economización" del conjunto de la vida social se convierte en una empobrecedora posibilidad. Es aquí donde es necesaria la participación de las organizaciones sociales para fortalecer el papel político y cultural del Estado y su capacidad para crear condiciones de libertad y equidad.

3. Saberres e información
Tener acceso a la información es básico, pero no es suficiente para crear un saber. El saber se construye alrededor de una pregunta que tiene sentido cultural. Mientras que la información puede rondar por el mundo, para que exista un saber se requiere de un sujeto que formule una pregunta. El saber exige una conciencia que aprehenda la información, la analice y la transforme conceptualmente en códigos interpretativos de la realidad. Lo que diferencia un saber de un registro de información es que el saber articula la información alrededor de un eje conceptual cuyos códigos de significación sintetizan sentidos culturales que orientan la interpretación del mundo. Así, aunque existan saberes con pretensiones de verdad indiscutible, y aunque existan saberes "avanzados", ese carácter de avanzado se define siempre en referencia a los ejes centrales de la cultura en cuyo seno se producen. La construcción de un saber universal sólo puede ser el encuentro y el debate entre saberes que se producen en el seno de culturas diferentes y que garantizan por tanto diversidad de preguntas, puntos de interés distintos, niveles distintos de interrogación. Un saber universal sólo será posible cuando se pueda garantizar la libertad de expresión, en igualdad de condiciones, de los distintos saberes y cuando sea posible el encuentro y el debate público entre éstos.
Así la construcción de un saber universal está ligado a la construcción de la democracia en el mundo, esa utopía liberal que las bases de su misma lógica económica le han impedido construir en la práctica.

4. La reconfiguracion de las diferencias
La globalización de la información encuentra saberes diferentes que se articulan alrededor de ejes conceptuales diferentes. Esto significa que el encuentro entre la información que ronda por el mundo y los saberes diferentes, produce una reconfiguración de las diferencias.

Esto implica una triple posibilidad: El fortalecimiento de los saberes locales (cuando se encuentran con información coherente y en la misma dirección del saber local, porque lo similar fortalece), su enriquecimiento (cuando la información es diferente o va en otra dirección en relación con el saber local, porque solo lo que es diferente enriquece) o su desestructuración (cuando la información se encuentra con saberes de débil anclaje cultural pero de profunda significación para la identidad cultural de las poblaciones). Eso ocurre, por ejemplo, con las poblaciones indígenas cuyos jóvenes han migrado a las ciudades.

Para sociedades con identidades culturales fuertes el acceso amplio a la información resulta altamente aficaz para su desarrollo, mientras que para las más débiles culturalmente la información es el punto de partida de su desarrollo en una dirección de inciertas posibilidades. En este sentido, la situación de partida del receptor es un condicionante del papel de la información globalizada en la reconfiguración de los saberes locales y, en fin, del saber universal. Por eso superar las condiciones de segregación cultural y de inequidad socioeconómica que hoy marcan el mundo constituye el objetivo fundamental de este fin de siglo.
Es entonces, en el punto de encuentro entre la dinámica social y cultural de coda país, región o estrato y las formas de globalización, donde se define la dirección de la reconfiguración de las diferencias. Puede profundizar segregaciones e inequidades, pero también puede facilitar el reconocimiento de las diferencias y el enriquecimiento con ellas. Por eso no es trivial la preocupación por las condiciones en que los diferentes países, regiones y grupos construyen el proceso de globalización y es verdaderamente urgente la reflexión sobre el asunto y el diseño de estrategias sociales, económicas, políticas y culturales, para influir en la dirección de la reconfiguración de las diferencias de base.

En lo macro, al mismo tiempo que se reconfiguran los mercados en unidades regionales más amplias, aparece históricamente la posibilidad de reconfiguración de los Estados Nacionales, tanto geográfica como funcionalmente, como unidades culturales con la posibilidad histórica de contrarestar las tendencias a la masificación y a la "economización" del conjunto de la vida social. Los Estados Nacionales como unidades de identidad cultural parecen tener ahora una clara posibilidad histórica, de la cual depende el desarrollo cultural de la humanidad y su calidad de vida en el próximo siglo.

5. Los procesos de socializacion: entre el mundo y la familia
En este nuevo contexto informativo los procesos de socialización ya no se dan solamente entre los muros del hogar y los de la escuela. Una compleja combinación de información y habilidades técnicas para acceder a ella colocan en desventaja a los profesores y a los niños de los países pobres, las zonas marginadas y los estratos bajos, mientras en otros sectores la socialización está marcada por el temprano acceso de los niños a las tecnologías de punta. El desigual acceso al manejo técnico y a la información abre profundas brechas en el plano de las oportunidades a muy temprana edad. Estas desigualdades tempranas separan, a veces para siempre, a niños con talentos y capacidades específicas, de la posibilidad de la educación superior y del desarrollo de sus talentos y capacidades. En los sectores medios, la distancia entre profesores y estudiantes, en términos de información y tecnología, a favor de estos últimos, produce choques y frenos en la rutina escolar. El sistema escolar, en todas las clases y niveles, entra en crisis. Es necesario identificar los ejes de la crisis para orientar la reconversión del sistema.
Pero aún en el caso del acceso a la información aparecen problemas muy sugestivos que ameritan reflexión. Por ejemplo, qué significa el acceso a una realidad virtual que no tiene referentes en la vida real del niño o el joven o qué implicaciones tiene la imposibilidad de desarrollar en la práctica las experiencias innovadoras que le sugiere la realidad virtual. Esta imposibilidad parece producir un efecto de "atrapamiento" pasivo en esa realidad virtual, porque no hay un espacio de referencia real en donde se pueda expresar el interés surgido en el espacio virtual. Este "atrapamiento" literalmente paraliza y aisla del mundo cotidiano.

En este contexto se debilita aún más la capacidad de la familia para influir en los procesos de socialización. Y sin embargo debe hacerlo. Principios de identidad cultural, del sentido de la técnica, de ética del manejo de la información, de criterios que orientan el análisis de la información, siguen siendo más una tarea de la familia que de la escuela. Es la familia la que trae su historia de origen, sus valores de referencia, su sentido de pertenencia, armas estas que le garantizan un encuentro productivo con lo que le ofrece el proceso de globalización y la apertura de posibilidades de participación en el proceso de "mundialización".

6. Familia y educación: las tensiones de fin de siglo
La globalización como tendencia ofrece grandes posibilidades de desarrollo humano (la posibilidad de la "mundialización") pero a condición de que las tensiones que plantea se manejen equilibradamente. De ese manejo equilibrado dependen las tendencias del próximo milenio.
El hecho de que la globalización se de en un marco de desequilibrio, inequidad y segregación mundial y regional implica profundas tensiones sociales y culturales, entre las cuales quisiéramos señalar las siguientes:

6.1 La tensión entre la disponibilidad técnica de medios masivos de difusión y expresión y la debilidad de una buena parte del mundo para expresarse a través de estos medios, tensión que implica el riesgo de masificación en torno a las tendencias que tienen el poder para expresarse. El acceso democrático a los medios de difusión y expresión de las diferencias se convierte entonces en un derecho de todas las colectividades. Las familias y sus organizaciones, como portadores de las diferencias culturales, tienen aquí un importante papel que cumplir como mecanismos de control social de tendencias hegemónicas.

6.2 La tensión entre la tendencia a la ruptura de los límites subjetivos del mundo y la necesidad de conservar las raíces culturales, la riqueza de sus diferencias y el reconocimiento de su trayectoria histórica, único espacio desde el cual puede reconocerse a sí mismo en el mundo y enriquecerse en él. La familia como depositaria y conservadora de las raíces más profundas de la identidad cultural cumple aquí el papel de ancla cultural individual y colectivamente.

6.3 La tensión entre la necesidad de una mirada de largo plazo para planear el futuro y la tendencia a fijar la atención en el momento, derivada de la velocidad con que circula la información. Tal es el caso, por ejemplo, de la necesidad de la reconversión del sistema educativo, o de la necesidad de formar para la creatividad y la gestión y no para la eficiencia repetitiva, que exigen estrategias de largo plazo, mientras que la necesidad de la dinámica cotidiana obliga a atender los problemas de eficiencia repetitiva del momento. La familia como espacio primario de socialización, a pesar del terreno perdido en este campo, debe presionar ante el sistema educativo los cambios necesarios.

6.4 La tensión entre la necesidad y la tendencia al entrenamiento técnico y la necesidad cultural de trabajar en los límites entre la técnica y las ciencias sociales y humanas como único mecanismo de reencontrar el sentido cultural y humano de la producción y el desarrollo. Aqui la familia, como espacio en el que se vive cotidianamente la contradicción entre el trabajo rutinario y la calidad de vida cotidiana, resulta la instancia más autorizada para propender por este cambio.

6.5 La tensión entre la tendencia a sobreestimar la formación técnica y la importancia cada vez más evidente de la inteligencia emocional en el desarrollo humano. La familia como espacio del afecto tiene aquí una importante tarea que cumplir en cooperación con la escuela.

6.6 La tendencia a la privatización de la educación y la necesidad de un cubrimiento masivo y de una alta calidad. Las familias tendrán que cooperar en la búsqueda de estrategias políticas para equllibrar estas tendencias.

6.7 Finalmente la tensión entre el avance de la informática, la producción masiva de información, el encuentro visible entre saberes que facilitan los medios informáticos y las características del sistema educativo, tensión que parece obligar a su replanteamiento:

- El sistema educativo ya no puede seguir subsistiendo de la transmisión de información, porque la información empieza a estar disponible y debe estar disponible en otros espacios de acceso masivo. Debe producirla, procesarla y producir avances conceptuales que tengan sentido para la interpretación del mundo. La investigación, la producción técnica y la formación de los estudiantes para la investigación, la reflexión conceptual y la innovación, pasan a ser tarea cotidiana de la educación

- El sistema educativo no puede ser ya un factor más de segregación social, simplemente porque los costos sociales, políticos y culturales de la segregación son muy altos. Debe ofrecer todas las condiciones para que todos los niños y jóvenes encuentren lo mejor de sus capacidades creativas y debe orientar estas capacidades para que se desarrollen. Los currículos rígidos tendrán que desaparecer y el énfasis en contenidos organizados temáticamente tendrá que reemplazarse por el uso de estos contenidos para resolver problemas e innovar.
- El sistema educativo no puede seguir formando "recursos humanos" para la producción. Debe orientarse a la formación de "seres humanos" cuya conciencia oriente los recursos hacia una forma de organización de la producción que genere igualdad de oportunidades, espacios para la creación y condiciones para el mejoramiento de la calidad de vida.

- El sistema educativo no puede ser más un conjunto de espacios cerrados con estudiantes propios, especialmente en su nivel medio y superior. Debe ser un espacio abierto, diversificado y equivalente para que los estudiantes elijan el énfasis de su formación de acuerdo a sus necesidades y puedan trasladarse y rotar por los distintos establecimientos educativos buscando lo que más se adapte a su proyecto de formación.

- El sistema educativo debe estar fuertemente abierto al mundo y fuertemente ligado a la identidad local. Es su única forma de recibir la contribución del mundo y de aportar al mundo alguna contribución.

- El sistema educativo no puede ser más el responsable de la información en una etapa específica en la vida de la gente. El sistema debe ser el espacio de actualización del saber y de generación de tecnologías y saberes nuevos. En este sentido tendrá que ser un espacio abierto a todos a cualquier edad y en cualquier momento de su vida. Ya no será un espacio de formación para los hijos sino un espacio de formación para toda la familia al cual se regresa en distintos momentos de la vida. Así, tensiones generacionales y desencuentros conceptuales y técnicos podrán tener un espacio de debate y distintas inclinaciones pueden desarrollarse en diferentes momentos del cicio vital.

7. Los retos del presente
Entre los retos del presente quisiéramos hacer referencia a los siguientes:

Cómo identificar las estrategias para lograr que los jóvenes se muevan por el mundo sin perder sus referentes institucionales, afectivos, geográficos y culturales ?

Cómo lograr flexibilidad, levedad, movimiento, sin perder los códigos que orientan los procesos de cohesión social y cultural ?

Cómo "mantenerse al día" sin sucumbir a la inmediatez, a lo efímero, a la temporalidad centrada en el momento ?

Qué estrategias utilizar para derrumbar las barreras de entrada al mundo de la información ?

Cómo encontrar estrategias de estímulo para que los centros que producen tecnología la pongan a disposición abierta y sin restricciones con el objeto de romper los procesos de concentración y democratizar el acceso a la ciencia y la tecnología ?

Cómo crear una cultura política y académica en la cual lo que se paga es el proceso de producción y análisis de la información mientras que el resultado es de libre circulación, con el fin de enfrentar los desequilibrios sociales ?

Cómo identificar el papel de las familias en este proceso y cómo hacer operativo este papel ? Qué papel pueden jugar Familis y el IIEF en este asunto ?

Qué posibilidades políticas y operativas existen, o se pueden abrir, para establecer una estrategia regional de encuentro multicultural a través de la expansión de las tres lenguas (el francés, el inglés y el español) y mediante los mecanismos de homologación de todo el sistema educativo, la libertad de pasaje de una institución a otra de profesores y estudiantes y los intercambios académicos y culturales a través de Familis y el IIEF ?
Qué posibilidades políticas y culturales tiene una primera etapa de este intercambio regional como una propuesta para otras regiones del mundo ? La idea del Instituto Mediterráneo de Estudios sobre Familia y la reciente organización regional de la UIOF parecerían ir también en esa dirección y podrían expresar una tendencia propicia para este proyecto regional.

Y, finalmente, cómo contribuir, como Familis e instituciones interesadas por la familia, a contrarrestar la tendencia a la masificación y a la "economización" del conjunto de la vida social ? Cómo contribuir a que la globalización se convierta en una posibilidad de la mundialización ? Cómo contribuir a la reconfiguración de los Estados como unidades de orden cultural ?

Con estas preguntas abrimos la discusión.

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